La tecnología como valor añadido

Los valores añadidos son necesarios para conseguir distinguirse de la competencia.

Podemos decir que el modelo tradicional de despacho profesional, con sus estanterías llenas de libros y las carpetas con sus expedientes, donde el cliente llevaba sus documentos y en cuya gestión se invertían horas de trabajo, ya no funciona.

Pero aún destacamos 
que parte del trabajo diario en un despacho profesional y el ejercicio de la abogacía diario implica:
Para seguir leyendo, hazte socio
Gracias por seguirnos
Antes de meternos en materia, te recomendamos que leas nuestro artículo sobre Los valores añadidos en los despachos profesionales.

Los valores añadidos son necesarios para conseguir distinguirse de la competencia.

Podemos decir que el modelo tradicional de despacho profesional, con sus estanterías llenas de libros y las carpetas con sus expedientes, donde el cliente llevaba sus documentos y en cuya gestión se invertían horas de trabajo, ya no funciona.

Pero aún destacamos que parte del trabajo diario en un despacho profesional y el ejercicio de la abogacía diario implica:

  • Gran cantidad de horas de trabajo poco productivas: durante parte de la jornada, el profesional dedica tiempo a tareas administrativas o de gestión que poco o nada tienen que ver con la práctica de la abogacía. Esto quita tiempo para preparar la estrategia procesal y asesorar a los clientes.


  • La dependencia del teléfono y correo electrónico: son la puerta de entrada de asuntos a atender: reuniones con el cliente, con los compañeros de despacho, con la parte contraria... Es necesario estar siempre localizable, a menudo también fuera del propio despacho.


  • La movilidad entre el despacho y otros lugares: los profesionales se desplazan según la necesidad de cada jornada: a una reunión con el cliente, al juzgado, a entregar documentación...


  • La necesidad de estar constantemente actualizado con los últimos cambios legislativos, lo que mantiene al profesional del derecho en un continuo proceso de actualización y reciclaje de conocimientos.


La creación de soluciones específicas para atajar cada una de estas necesidades está convirtiendo a los abogados en profesionales más completos, con más tiempo para dedicarse a lo realmente importante, siempre conectados a sus clientes y compañeros, disponibles desde la oficina o el juzgado y con una mayor seguridad a la hora de ejercer el derecho.

Herramientas tecnológicas

  • Analítica jurídica: impulsa la estrategia procesal mediante la utilización de herramientas de inteligencia artificial o el uso del Big Data, que permiten saber qué ocurre en los juzgados españoles e identificar tendencias.


  • Bases de datos de conocimiento: acceder a formularios ya preparados, consultar doctrina sobre un tema concreto o la más actualizada jurisprudencia, son algunas de las ventajas de contar con una base de datos en el despacho. Además, tecnologías como la inteligencia artificial ya permiten que las búsqueda entre todo el contenido jurídico sean más rápidas y precisas, lo que ahorra muchísimo tiempo.


  • Marketplaces: estos directorios conectan los despachos con potenciales clientes que están buscando sus servicios, ayudando a posicionar el negocio dentro del mercado.


  • CRM: son las siglas de Customer Relationship Management, un tipo de software que te permite mantener una mejor relación con tus clientes.


  • Software de gestión de despachos: los gestores de despachos están especialmente diseñados para controlar un despacho desde una única aplicación.


  • Software de ejecución de procesos: nos ahorra costes y tiempo, siendo mucho más eficaces a a hora de realizar nuestro trabajo diario.


  • Cuadros de mando estratégicos: supervisamos el rendimiento actual y realizamos un seguimiento de su progreso hacia los objetivos planificados del negocio.

Autor: José Pedro Martín

Apasionado por los Procesos y la Tecnología en los Despachos Profesionales. Fundador y director del Centro de Innovación de Despachos Profesionales.

Asesora a empresas líderes en el sector de los despachos profesionales, investigador e inversor en proyectos tecnológicos. Actualmente inspira y ayuda a los directores de los despachos profesionales en la implantación de tecnología